Se desmovilizó a los trabajadores de las empresas mineras

El presidente de la Cámara de la Minería de Salta, Iván Gómez Márquez afirmó que la logística comenzó el viernes 20 de marzo en cumplimiento con el DNU 297/20 anunciado a las 20 horas del día 18 de marzo, con vigencia desde las 00.00 horas del día 19 de marzo, por el que se ordenó aislamiento social, preventivo y obligatorio.

 

Antes de iniciar el operativo se requirieron definiciones a las autoridades Mineras y Sanitarias, sobre si desmovilizar desde el momento de vigencia del decreto, 00:00 horas, no incurría en violación al mismo, dado que reza textualmente en el artículo 2º: “Durante la vigencia del aislamiento social, preventivo y obligatorio, las personas deberán permanecer en sus residencias habituales o en la residencia en que se encuentren a las 00:00 horas del día 20 de marzo de 2020”. Dado que los campamentos mineros de la Puna son lugares de residencia mientras los trabajadores hacen su turno de varios días de trabajo seguidos -la lejanía de las minas respecto a las poblaciones hacen inviable una jornada con ida y vuelta a casa-, la interpretación que puede hacerse del decreto es que los trabajadores debían hacer la cuarentena en los campamentos, donde además de seguridad e higiene, cuentan con lo necesario para los días de aislamiento.

La desmovilización no pudo ser inmediata, no solo por la dificultad y riesgo de transitar de noche por las rutas de la Puna, sino por la cantidad de personas transportadas, y se realizó de acuerdo con el cronograma coordinado entre la Secretaria de Minería, las empresas en operación en la Puna, Municipios y las fuerzas de seguridad locales, nacionales y provinciales, para evitar congestión o colapso en la Ruta Nacional 51. 1900 trabajadores fueron satisfactoriamente llevados a sus casas, previo control médico en los campamentos y durante el viaje, y como su salud está garantizada por los protocolos de prevención que fueron implantados ya desde semanas anteriores, ninguno tuvo síntomas febriles, ni tos (dos exigencias para transitar). Queda una guardia mínima en cada campamento por seguridad de las
comunidades.

Para agilizar el tránsito y mantener el cuidado de la salud, los grupos de trabajadores viajaron acompañados de enfermero en todo momento, para que las personas que trabajan en los campamentos de la Puna regresen a casa con sus familias en perfecto estado de salud. El retorno de la Puna necesita entre 4 y 8 horas de viaje, y para mover a 1500 personas se necesitan más de 50 vehículos aptos para circular por la Puna, es decir, adaptados a las rutas de ripio. Por tanto, exigir que los campamentos estén desalojados inmediatamente a partir de las 00.00 horas del día 19 es materialmente imposible, y además atentaría contra la seguridad de las personas, y por eso el dispositivo se inició al día siguiente. Es temerario viajar de noche por la Puna y para la Cámara de la Minería de Salta, la prioridad es la seguridad y salud de los trabajadores y de las comunidades.